Base jurídica

Una base jurídica responde a la pregunta «¿con qué fundamento tratas estos datos?». El RGPD recoge seis, y sin una de ellas no puedes tratar datos personales en absoluto. El consentimiento es solo una de ellas, no la opción por defecto.

Dato útil: el editor y la cuenta de Gatherino están disponibles en inglés o checo. Los formularios que rellenan quienes responden pueden mostrarse en 18 idiomas, incluido el español.

En los formularios te encontrarás sobre todo con tres. **Ejecución de un contrato** cubre pedidos, inscripciones a eventos de pago y devoluciones: no puedes cumplir el contrato sin los datos del cliente, así que no hace falta consentimiento. **Interés legítimo** cubre cosas como responder a una consulta. **Consentimiento** es para los tratamientos que no justifica ninguna de las otras, normalmente los correos de marketing.

La diferencia es práctica, no teórica. El consentimiento debe ser libre, específico y revocable, y cuando alguien lo retira tienes que dejar de tratar sus datos. Una casilla «Acepto el tratamiento de mis datos» en un formulario de pedido no tiene sentido: el pedido no puede tramitarse sin los datos, así que el consentimiento no sería libre.

Una regla práctica: anota para qué usas los datos y asigna una base a cada finalidad. Si no encuentras una base para una finalidad, esa finalidad no debe estar en el formulario.

Preguntas frecuentes

¿Necesito consentimiento en todos los formularios?

No. Los pedidos y las inscripciones suelen basarse en la ejecución de un contrato. El consentimiento se suele usar para marketing.

¿Qué pasa si un mismo formulario sirve para varias finalidades?

Cada finalidad tiene su propia base. Separa la suscripción a la newsletter en una casilla propia.

¿Basta con enlazar la política de privacidad?

Siempre debes informar a las personas, pero informar no es una base jurídica: también necesitas la base.

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